Salimos a las 9 de la mañana. Por delante nos esperaban 600 kilómetros (o más) hasta la península de Jutlandia. Pero eso, al lado de las nuestras ganas, no es nada ;)
La primera parada fue en Odense. No nos gustó nada, así que no pongo fotos.
Después fuimos a Esbjerg. Allí comimos y paseamos por el centro que es muy bonito. También visitamos unas extrañas esculturas, "El hombre y el mar".



Las siguientes fotos son de Ribe. Es la ciudad más antigua de Dinamarca


Por último, vimos la puesta de sol en la isla de Romo. Yo siempre había pensado que la meseta de Castilla era uno de los lugares más planos del mundo, pero después de ver Dinamarca y en especial Romo, creo nos ganan de largo!!!
Para que os hagáis una idea de la magnitud de esa playa, para bañarse hay que acercar el coche a la orilla... es impresionante, todavía sigo sin creerlo! Ah, Blanca, la playa era tan larga que se perdía en el horizonte... adivina quién era el único en el agua? :P Ya puedo decir que me he bañado en el mar del norte. Por último, vimos una muralla hecha con huesos de ballena.


